martes, 27 de abril de 2010

MLP

Me la pela, una forma de ver la vida, diría que mi forma de ahora de verla, pero me temo que sólo se queda en la forma que me atrae.
El me la pela, en teoría, es de alguien cabrón, pero yo creo que son los cabrones los que me hacen sentirme atraído por ese estado.
Hasta ahora he dado importancia a cosas que no la merecían, aunque también se la he quitado a las que la merecían. Pero, ¿por qué preocuparse de alguien al que se la sudas? Me gusta ser un egocéntrico de mierda a veces. ¿A quién no le gusta tener gente detrás?
Además creo que merezco cierta atención. Dicen que las grandes fragancias son las que están en botes pequeños. Yo mido menos de 1.70 y no tengo ni media ostia, quizás sea una buena fragancia.
Puede que me sobrevalore, o que la gente me infravalore. Soy bastante diferente a los demás, puedes llamarme raro, y cuando sigo alguna "moda" acabo peleado conmigo mismo.
He sido un empollón sin amigos para salir y también un cabrón en más ámbitos de los que debería, me he sentido superior a veces.
Ahora ni una cosa ni otra, llámame bohemio, pues una tarde soy cabrón, otra empollón y otra me paso el rato guitarreando pensando que soy un mierda cuya vida carece de mucho sentido.
Ahora bien, creo que tengo mucho que aportar a la gente, sólo hay que saber llevarme.
A quien no le guste: Si es tía, que me la mame...y si es tío,....que me la mame.
Alomejor después de haber saboreado mi pene y pensar que no merezo la pena me echas de menos, ya que dicen que no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde.
Me la pela, voy a pensar en mí, voy a ser lo que odio que se sea, que la gente haga lo que quiera, yo sólo puedo ser capaz de satisfacerme física y mentalmente. A la gente a la que tengo afecto voy a seguir teniéndoselo, pero no les voy a pedir que sea recíproco, me la pela.
Ahora bien, que nadie espere nada de mí, soy un bohemio que depende del sol que salga cada mañana para ser un borde o un cursi, así que no esperes ni un insulto ni un abrazo, sólo tira el dado.
MLP. Juan.

domingo, 18 de octubre de 2009

A solas con los semáforos

Todavía oigo los graves de la música que la gente baila y usa pa liarse con quien no conoce. Todavía veo gente con vasos que se ríe sin más motivo que el de ser unos días de borrachera. Todavía veo gente vomitando en la acera de enfrente. Pero no te veo a tí. Quizá cuando te veo te desaprovecho, y ahora que estoy a solas con la calle y conmigo, te echo más que nunca de menos. El rojo de los semáforos me recuerda a tus labios y el sonido de las ramas de un árbol me hace recordar como mueves todas las hojas verdes de mi cuerpo cuando me abrazas. Aun así, creo que no me gustas. Me encantas.

sábado, 6 de junio de 2009

Inmerso en monotonía, tú eres mi único tema.

Necesito contarte algo. Quiero hacerte mi cómplice en este necio secreto sin más importancia que la de mi vida. Vivo inmerso una aplastante monotonía que cubre mi cara de letras escritas en tinta imborrable, siendo hoy un hombre totalmente distinto al que en realidad soy. Busco un alivio a esto y creo que podrías ayudarme. La pócima que cura mi aburrida vida es el veneno que engorda tus rojos labios. Necesito beber de ellos hasta dejarte seca, sin más ganas que recordar momentos juntos y hacer que mi mano sea la prisión de la tuya, encerrándola y ahogándola de locura desenfrenada plasmada en lienzos blancos como tu sonrisa. Busco salir de la indiferencia, y tú eres la puerta de salida…